El sacerdote Roberto Barco

El arzobispado de la ciudad de Puerto Montt, en el sur de Chile, anunció este lunes la suspensión del ejercicio sacerdotal del cura argentino Roberto Barco, acusado de cometer abusos sexuales entre 2009 y 2011 en Estados Unidos.
Barco, quien fue acusado en 2016 de abusar sexualmente de menores en una parroquia del estado de California, tras lo cual fue destituido y se le negó realizar cual ministerio en esa zona, fue suspendido del ejercicio público «como medida prudencial» mientras se investigan los señalamientos en su contra, indicó un comunicado de la Iglesia chilena.

Después de las acusaciones en Estados Unidos, el sacerdote retornó a la localidad de Chascomús, ubicada en el sur de la provincia de Buenos Aires, en cuya diócesis estuvo hasta el año pasado.
Gracias a un acuerdo entre los arzobispados de Chascomús y de la ciudad de Puerto Montt, Barco fue nombrado administrador parroquial de Cochamó, una localidad chilena ubicada a 1.000 km al sur de Santiago.
En 2017, la Congregación de la Fe del Vaticano ordenó a la diócesis de Chascomús amonestar a Barco después de concluida una investigación por abuso sexual contra un menor de edad.
Durante su estancia en la parroquia de Cochamó, «la arquidiócesis de Puerto Montt no ha recibido ninguna denuncia, de ninguna naturaleza» en contra de Barco, agregó la nota.
Las denuncias de abuso sexual de menores contra de cientos de sacerdotes han golpeado duramente en los últimos años a la institución eclesiástica chilena. La justicia tiene abiertos actualmente 166 casos por abusos cometidos contra 248 personas.
La Iglesia chilena fue condenada en marzo pasado a pagar 450.000 dólares de indemnización a tres víctimas de abusos sexuales perpetrados por el exsacerdote Fernando Karadima, protagonista del caso que sacó a la luz la cultura de abusos del clero denunciada por el papa Francisco. (Fuente AFP)