Tiro Federal no tiene en la actualidad demasiados pergaminos que esgrimir. En el plano deportivo, todas las categorías que compiten en la Liga Chascomunense de Fútbol, de sexta a primera, fueron eliminadas en la instancia de grupos. La primera división no conoció la victoria y perdió seis de los ocho encuentros, recibió 19 goles y no repitió formación en ninguna de las jornadas. Por otro lado, la economía del club, si bien está saneada y con cuentas en orden, no tiene abundancia de recursos. Cada partido en condición de local, entre alquiler del estadio, árbitros y policía, significan 18.000 pesos de gastos fijos, los cuales se solventan con entradas y cantina.

A lo que queda de estos ingresos deben agregarse tres o cuatro publicidades importantes, 150 socios activos (matrícula en crecimiento), el alquiler para distintas actividades de la sede social, algún evento recreativo esporádico organizado por la institución (peña y torneos de truco, por ejemplo) y la colaboración de los vecinos y simpatizantes, destacándose que en este caso la ayuda no es solo material.

Dentro de este escenario, no del todo alentador, la nueva Comisión Directiva que asumió a mediados de marzo decidió marcar tendencia en el aspecto social: fortalecer vínculos entre los miembros del club, así como respetar y reconocer al rival como par.

En esa búsqueda, se programó desde el arranque del Torneo Apertura que las distintas divisiones compartieran desayuno y almuerzo en la cancha, experiencia inédita en el fútbol doméstico, valorada por propios y extraños, replicada en redes sociales y, a partir de entonces, imitada en otras sedes. Cada fin de semana los chicos disfrutaron de chocolatada, facturas, hamburguesas, panchos, frutas, entre otros alimentos, acercados de manera voluntaria por diferentes firmas de la zona que quisieron formar parte de la iniciativa. La novedosa propuesta tuvo tan buena repercusión que dejó, a modo de anécdota, la colaboración desinteresada de uno de los dirigentes más importantes del clásico rival.

Si se quiere parafrasear a la dirigencia deportiva de otro tiempo, se puede decir que el Tripero pretende “ganar el campeonato económico” y empezar a crecer como institución. Mientras transcurre la difícil cruzada desarrolla jornadas destacables y valoradas, actividades que permiten formar deportistas, pero sobretodo buenas personas, más importante que cualquier vuelta olímpica; claro ejemplo del rol social de los clubes, máxime en Tiro Federal, de origen, presente y,  seguramente, futuro popular y barrial.

EL TRIPERO, LOS LEONES DE TASCA
El Club Atlético Tiro Federal se fundó el 9 de agosto de 1927. El nombre surge a partir de la homónima entidad de la ciudad de Rosario. Las primeras reuniones, hasta el surgimiento aquel 9 de agosto, se realizaron en la panadería de la familia Murias, ubicada en Lavalle 139, así como en la esquina de Moreno y  Newbery, propiedad de Aníbal Agüero.

Fue campeón de la Liga Chascomunense de Fútbol –de la que es entidad fundadora– en las temporadas 1949, 1950, 1951, 1958, 1968, 1988 y 2006. También denominado Tripero (por la similitud de colores con Gimnasia y Esgrima La Plata), o bien, Leones de Tasca (en honor a Don Pedro Tasca, presidente entre 1938 y 1959). El cariño y la fidelidad de su gente le han permitido sobreponerse a un sinfín de momentos críticos y convertirse en una entidad emblemática de la ciudad de Chascomús.