Monica Patricia Brucetta, la mamá del joven asesinado en 1997 pidiendo justicia por su hijo.

Emilio Blanco murió en Chascomús el 27 de septiembre de 1997 cuando sólo tenía 17 años. La lucha de la familia y los amigos logró demostrar que fue asesinado en la comisaría de Chascomús y que su cuerpo fue arrojado al costado de las vías para simular un accidente con el tren. En 2011, la justicia de Dolores condenó al entonces jefe de calle de la comisaría, Fermín Basualdo, a perpetua por ser  el responsable de esa muerte.

Sin embargo, en estos días se conoció la noticia de que la Suprema Corte de la Provincia habilitó el juzgamiento del titular de la dependencia en ese momento, Tomás Freyte, por facilitación de las torturas. Y ese delito no prescribe, acaba de confirmar el tribunal mayor de justicia bonaerense.

El fallo indica que la “omisión de evitar de tortura” constituye un delito de lesa humanidad y por eso rechaza la prescripción de las acciones contra Freytes dictaminadas por la Cámara de Dolores y la Cámara de Casación.

A partir de este fallo, quien estaba a cargo de la comisaría primera de Chascomús cuando Emilio fue “chupado” y torturado hasta morir deberá ser juzgado por un tribunal que deberá determinar su responsabilidad en los hechos que conmovieron a toda la zona.

Fuente: entrelineas