Imagen ilustrativa

A pocos escapa en nuestra ciudad, que uno de los temas que más genera preocupación en buena parte de los vecinos tiene que ver con la escasa respuesta positiva a reclamos, o denuncias, ante la observancia de todo tipo de ruidos molestos, en mayoría ligados a situaciones sonoras.

Ante la creciente realización de fiestas privadas en el barrio Esteban Echeverría que ocasionan ruidos molestos y demás complicaciones a vecinos, la sociedad de fomento del barrio solicitó a la secretaría seguridad del municipio encabezada por Santiago Muscarello una reunión a fin de que se informe cómo actuar ante estas circunstancias.

El malestar, que es compartido no solo por las familias del barrio, sino también por turistas que se hospedan en los distintos complejos de posadas y cabañas que se encuentran en esa zona, se centra básicamente en los ruidos molestos que generan sobre todo el nivel excedido del volumen de la música, la falta de control en lo que respecta al estacionamiento, tanto en las fiestas privadas como en el boliche ubicado en Avellaneda y la Avenida Pedro Gastón.

El enojo de los vecinos se completa ante la falta de respuestas no solo ante los reiterados llamados al 107, la presentación de notas en la mesa de entrada solicitando una regulación, o la falta de predisposición desde la secretaría de Seguridad y Santiago Muscarello a un problema que ya lleva mucho tiempo sin solución y se acrecienta en la época veraniega.

¿qué medidas se llevan adelante en la actualidad ante las denuncias de los vecinos que padecen los efectos de ruidos molestos en las inmediaciones de sus propiedades?; ¿qué medidas se adoptan contra el infractor si las mediciones arrojan valores por encima de los decibeles permitidos por la regulación local y provincial?”.

Ordenanza que aleje y regule las fumigaciones con agroquímicos, diferencias en las prioridades como la remodelación del centro o temas de seguridad; desde hace meses, el gobierno municipal, encabezado por el hombre del Frente Renovador/UxCh Javier “Chapa” Gastón hace oídos sordos a los reclamos de los vecinos.