La ONG federal de Docentes por la Vida presentó hace poco una denuncia ante el Defensor del Pueblo de la Nación, debido a incontables casos de fumigaciones con agrotóxicos en zonas pobladas, entre ellas escuelas. Entre los casos detallados, se encuentra la intoxicación de un alumno al comer una manzana que se había caído a un campo fumigado, una docente fumigada por un avión cuando se dirigía en moto por un camino de tierra y otra maestra rural que tuvo que suspender las clases ante la misma problemática. Aunque no hay datos oficiales, la urgencia de quienes viven diariamente en contacto con ese “veneno” pone de manifiesto una realidad no siempre visible y silenciada, pero que enferma y mata a un ritmo acelerado.

Por la provincia de Buenos Aires, el informe tiene anexado documentos de Trenque Lauquen, Roque Pérez, San Andrés de Giles, San Antonio de Areco, Saavedra, Necochea, 9 de Julio y Ayacucho. En Colón en el Distrito de Srasa se denunció que apenas a cuarenta metros de la escuela ubicada en esa población se fumigó. “Los agroquímicos son muchos, no se trata nada más del glifosato. En los lugares en donde se siembra trigo, por ejemplo, se fumiga con 2.4 D, que es tremendo. En mi escuela fumigaron en horario escolar y yo estuve 15 días con la cara paralizada por intoxicación”, le contó a DIB Ana Zabaloy, directora de la escuela primaria N° 11 del paraje La Rosada de Areco hasta 2015 y una actual integrante de la Red de Docentes por la Vida. Hay gobiernos municipales se desligan del problema y los reclamos a niveles superiores no se hacen oír. No es el caso de Chascomús, dado que en el Concejo Deliberante de Chascomús se encuentra en un estudio un proyecto sobre el tema, aunque su resolución es considerada demorada por vecinos del distrito Lo cierto es que hay estudios que comprueban que las fumigaciones con agrotóxicos afectan seriamente a la salud de animales y de seres humanos. Prueba de esto fue el estudio realizado por la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata, el cual registró la presencia de siete agroquímicos de diferentes herbicidas en los alrededores de un colegio.

Algunos casos En el portal web Infocielo un docente manifestó en una nota que “fui testigo de cómo éstas prácticas agrícolas afectaban la salud de mis alumnos (problemas respiratorios constantes, sangrados de nariz, alergias recurrentes, vómitos y diarreas) y de sus grupos familiares (cáncer, abortos espontáneos, alergias y problemas digestivos)”, es uno de los relatos que se denuncian al Defensor del Pueblo, por parte de los directivos de la institución. Las pruebas y testimonios sobran, pero los afectados explican que lo que falta

es “voluntad política” para poder lograr sanciones y controles severos a las fumigaciones que atentan contra niños y adultos. En Necochea, la docente Mariana González de la primaria Nº 47 relató cómo uno de sus alumnos se intoxicó al comer una manzana que se había caído en un campo fumigado. “Se la cayo una manzana sobre el sembrado, luego la consumió, y resulto con una intoxicación que tuvo que ser atendida en el hospital”. Cada hecho similar se suma a una lista de casos, que tienen como grave antecedente la muerte de Melisa Núñez, una joven de 19 años que murió tras el derrame de agroquímicos en un depósito en el barrio portuario de Quequén. Pero también, otras de las localidades que comienza a organizarse contra las fumigaciones en zonas rurales es Ayacucho. Allí, Carla Savarese contó también que su leucemia fue producto a estar expuesta a constantes pulverizaciones de los agroquímicos. “Después de la biopsia, el médico me preguntó si vivía o trabajaba en el campo. Yo, ilusa, pensé que iba a recomendar que hiciera eso. En verdad, me lo dijo porque hay mucha gente de la zona con lo mismo”, relató quien era la titular del jardín de infantes de Estación Fair, hasta enfermarse. En esa misma ciudad, diferentes denuncias anónimas empujaron a un grupo de vecinos para fundar la ONG Conciencia Ambiental, la cual denuncia reiteradas fumigaciones en zonas pobladas, cosechas y parajes rurales. Sin embargo, el informe detallado al Defensor del Pueblo de la Nación incluye otros casos aislados en diferentes lugares de la provincia como Luján, Ramallo, Mar del Plata, Sierra de la Ventana, Coronel Suárez y Chivilcoy, así como Tres Arroyos y Chascomús. Lo que hasta entonces parecía ser solo un grito perdido y débil, comienza a tomar agenda y reclama a las autoridades medidas inmediatas para evitar más muertes y enfermedades