El Gobierno restituyó el pago en cuotas sin interés pero no para electrodomésticos o viajes, sino para el servicio de gas domiciliario. Así lo definió el Enargas, que autorizó a dividir el pago de las facturas hasta en 4 cuotas para mitigar el impacto de los aumentos, y previo a un nuevo incremento que se dará después de los comicios.

La medida del ente regulador llega luego de que el ministro de Energía, Juan José Aranguren, les pidiera diferir la mitad del pago “de forma excepcional” de los consumos ocurridos entre agosto y octubre para después de las elecciones, como forma de evitar que las tarifas lleguen con sorpresas a días de que los ciudadanos (sobre todo los de la provincia de Buenos Aires) vayan a las urnas.

El Enargas realizó la solicitud para el consumo residencial de gas natural correspondiente al bimestre julio-agosto, el de mayor consumo por las bajas temperaturas. El Gobierno justificó la decisión en un intento por “aliviar a los usuarios las mayores erogaciones que deberán afrontar”. El ente regulador indicará que las distribuidoras Metrogas, Gas Natural Fenosa y Camuzzi dividan en cuatro cuotas mensuales, iguales y consecutivas, el monto a pagar por el consumo residencial de gas natural del bimestre julio-agosto.

La medida, que se aplicará en principio por única vez, alcanzará a las facturas emitidas entre el 25 de agosto y el 31 de octubre próximo, confiaron fuentes oficiales a la agencia Noticias Argentinas. El Ministerio de Energía busca así aliviar el impacto de las facturas en los usuarios. Las distribuidoras deberán otorgar la opción de saldar el monto de la factura en cuatro pagos. Si el primer vencimiento se produce en septiembre, el resto de las cuotas abarcarán octubre, noviembre y diciembre.

El “regalo” no es tal, ya que al pago de las últimas cuotas se le sumará el de los consumos subsiguientes. La intención es que las dos últimas cuotas coincidan con la factura del período setiembre-octubre, que tiene menor consumo de gas. El 22 de octubre próximo se realizarán las elecciones legislativas a nivel nacional, por lo que la medida también buscaría reducir el mal humor social que provocan las abultadas facturas.