Fuentes judiciales revelaron a Clarín que los investigadores que buscaban a Walter Leguizamón desde 2015, cuando se fugó, por escuchas telefónicas habían logrado dar con él a principios de mes. “Sabíamos que estaba trabajando en una constructora de Chascomús en blanco y que en breve, esta semana o la que viene, debía venir hacia la Capital por un problema familiar: un hijo había intentado suicidarse”.

Esos mismos investigadores son los que creen que podría tratarse de Leguizamón ya que, sorpresivamente, le perdieron el rastro en los últimos días. De ser como sospechan, desaparece la posibilidad de que sea condenado por el crimen de Avalos. Mientras, desde la UOCRA alejan fantasmas y aseguran que “este hecho nada tiene que ver con el gremio”.