Milagro Sala, líder de la Tupac Amaru
Milagro Sala, líder de la Tupac Amaru

El presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Jorge Lozano denunció la existencia de una “sutil xenofobia” por parte de un sector de la sociedad contra las organizaciones sociales a través de las redes sociales y los medios masivos de comunicación: “En estas semanas he visto en las redes sociales y también en algún programa periodístico una especie de demonización de las organizaciones sociales y un trato hostil hacia algunos de sus dirigentes”, planteó.

En una entrevista por Radio Cooperativa, Lozano consideró “injusto” su tratamiento en las redes “que nadie chequea y son de dudosa credibilidad, al señalar que los movimientos populares “cumplen un rol importante en la vida de la comunidad en general, sosteniendo emprendimientos laborales y de autoconstrucción de viviendas, por ejemplo”.
De esta manera, el obispo de Gualeguaychú hizo referencia a una carta que publicó el viernes pasado en el diario La Nación en defensa de los movimientos sociales, en el marco de la polémica por la detención en la provincia de Jujuy de la líder de la Tupac Amaru, Milagro Sala.
En la misiva, el sacerdote resaltó la función cumplida por estas organizaciones durante la crisis económico social de 2001 y convocó a “no caer en lo que el papa Francisco llama ‘sutil xenofobia’, “bajo el noble ropaje de lucha contra la corrupción o el clientelismo”.
“Han perjudicado más al país personajes ineptos e inmorales con importantes títulos académicos que los dirigentes humildes”, dijo Lozano en referencia a funcionarios procesados por delitos económicos.
“En aquel momento los más pobres quedaron a la deriva ante la ausencia del Estado, la perplejidad de la dirigencia y el “sálvese quien pueda” de quienes se borraron esperando tiempos mejores” y “estas organizaciones fueron salvavidas que juntaron los despojos y ayudaron a que el desastre no resultara mayor”, escribió el referente de la Iglesia Católica Argentina en referencia a la crisis de 2001.
En este marco, el sacerdote advirtió acerca del “serio riesgo de generar un clima hostil e intolerante con estas actitudes peyorativas”
“Mediante insultos basados en noticias sin chequear, se usan como ‘chivos expiatorios’ a algunos líderes sociales, sin mencionar a quienes se enriquecieron a costa del Estado incrementando escandalosamente sus patrimonios personales o empresariales”, insistió.
Por último, Lozano dijo que a pesar de que la situación económica del país mejoró en los últimos años “estas organizaciones populares siguen cumpliendo un rol fundamental”.
“Las organizaciones populares, como todos los grupos humanos, tienen genialidades y contradicciones, pero que tengan que mejorar no implica que hagan todo mal y menos aún que deban desaparecer”, completó.