gaston javierA menos de dos meses de asumir la intendencia, el profesor Javier “Chapa” Gastón, habría generado un nuevo foco de conflicto al emprender una cruzada en contra de los empleados del municipio.

El primer escándalo se produjo cuando en plenas fiestas de fin de año, Gastón decidió terminar la relación laboral con unos 40 empleados de distintas áreas de servicios, incluyendo, paradójicamente, a casi un tercio del personal de barrido y a los únicos sepultureros de que disponía el municipio.

El baldazo de agua fría para los despedidos se vio morigerado por la intervención de los bloques de concejales de la oposición y de la intervención de algunos de los gremios, que lograron, luego de una audiencia en la Delegación del Ministerio de Trabajo, la reincorporación de una parcialidad de los despedidos.

Sin embargo, no terminaron allí los conflictos, ya que unos 200 empleados municipales se vieron sorprendidos cuando al percibir los salarios del mes de diciembre descubrieron que sus haberes habían sido sensiblemente disminuidos, ya que se había producido desde la quita de bonificaciones y la baja de categorías.

Asimismo, en el mes de enero se reiteraron los despidos incausados, incluyendo a personal que revistaba en la planta permanente del Municipio, y que, por lo tanto, goza de estabilidad laboral.

Esta insólita situación de la afectación de derechos a los empleados municipales ha generado un gran malestar en el plantel municipal, y se ha tomado conocimiento que se estarían por iniciar acciones legales contra la Municipalidad de Chascomús, tanto en forma individual como conjunta, y que además, se iniciarían acciones personales contra el intendente Javier Gastón y contra el Director de Personal José Yezza, persona que ha sido la encargada de suscribir simples notas de despido, sin expresar motivo ni causa alguna, y que se convertiría en el primer funcionario político de la nueva gestión en renunciar, en virtud de las presiones a las que estaría sometido por parte de Gastón.

Distintas fuentes municipales indicaron que los despidos y quitas salariales habrían sido digitados para afectar a personal de carrera que no habría acompañado en las últimas elecciones a la fuerza vecinalista Unidad por Chascomús, ahora devenida en un mero apéndice massista por simple conveniencia.

En tanto los trabajadores afectados realizaron consultas y se vincularon con abogados de la UNLP expertos en temas vinculados a la administración pública nacional, provincial y municipal, debido a la arbitrariedad de la medidas tomadas por el Intendente Javier Gastón.

Los abogados señalaron la invalidez de la medida ya que no existen sumarios administrativos, ni mal desempeño en la función pública por parte de los agentes despedidos; tampoco fueron notificados con la anticipación que establece la ley, razón por la cual se pedirían medidas cautelares para la inmediata reincorporación, como así también cabrían acciones penales hacia el propio intendente por mal desempeño en la función pública.

Organizaciones políticas y sindicales de la ciudad tomaron conocimiento de la medida y están alertas porque todo indica que los despidos continuarán, mientras la planta política del municipio ha crecido de manera exponencial a partir del 10 de diciembre pasado, y se ha incrementando el gasto superfluo y sin contralor llegándose a triplicar los valores en caja chica o de gastos corrientes.