Crisis interna y radicalismo fisuran a los republicanos en pleno año electoral...

Crisis interna y radicalismo fisuran a los republicanos en pleno año electoral en EEUU

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trumpTras dos derrotas presidenciales consecutivas, el Partido Republicano llega este lunes a las primarias que definirán su candidato a la Casa Blanca con un multimillonario con discurso racista y un ultraconservador con un mensaje religioso como favoritos, y un partido sumido en una profunda crisis de representatividad.

A sólo días del caucus de Iowa, un promedio de encuestas realizadas a nivel nacional otorgan al magnate Donald Trump una cómoda ventaja con un apoyo del 36,2% frente al joven senador de Texas Ted Cruz, quien se acerca a una intención de voto del 20%, según la página web especializada Real Clear Politics.

El discurso racista de Trump dio la vuelta al mundo cuando exigió que se prohíba la entrada al país de todos los musulmanes, incluidos aquellos que son ciudadanos estadounidenses

De lejos los siguen el senador por Florida Marco Rubio, con un 10,8%; el neurocirujano jubilado Ben Carson, con un 8,2%; el ex gobernador de Florida Jeb Bush, con un 4,8%; el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, con un 3,8%; y seis candidatos más que recogen apenas entre 0% y 2,5% de intención de voto.

Para varios analistas estadounidenses, esta primaria republicana no se parece a ninguna otra.

Por primera vez, el aparato del partido no ha podido imponer a un candidato de consenso.

La dinámica tradicional de las últimas décadas suponía que los precandidatos con menos chances renunciaban a sus aspiraciones presidenciales para trasladar sus apoyos al elegido por los grandes donantes y así darle impulso frente a sus rivales partidarios de turno.

Ni bien comenzó la campaña, los millones de dólares de los principales donantes republicanos migraron decididamente a Jeb Bush, de 62 años y miembro de una familia con antecedentes presidenciales.

Pese a recaudar más de 100 millones de dólares y el apoyo del aparato partidario, no logró ganar impulso cuando tres gobernadores muy bien financiados y un veterano y reconocido legislador dejaron la carrera presidencial para “despejar el campo republicano”, según explicó el gobernador de Wisconsin, Scott Walker.

Trump se ganó la atención de los medios de comunicación de su país y el mundo al advertir que “violadores” y “asesinos” estaban cruzando la frontera sur del país y que iba a obligar a México a construir y pagar un muro para cerrar todos los pasos y frenar la inmigración

A diferencia de lo que sucedió en campañas anteriores, la renuncia de estos precandidatos aumentó la popularidad y el apoyo de los llamados candidatos “insurgentes”, no del hombre elegido por el aparato partidario.

De manera sostenida, Trump, de 69 años y un hombre ajeno al partido, creció en las encuestas y es el opositor favorito tanto a nivel nacional como para las dos primarias elecciones primarias, en Iowa y Nueva Hampshire.

Sin problemas, el magnate inmobiliario logró ganarse la atención de los medios de comunicación de su país y el mundo al advertir que “violadores” y “asesinos” estaban cruzando la frontera sur del país y, por eso, iba a obligar a México a construir y pagar un muro para cerrar todos los pasos y frenar la inmigración.

El discurso racista de Trump también dio la vuelta al mundo cuando exigió que se prohíba la entrada al país de todos los musulmanes, incluidos aquellos que son ciudadanos estadounidenses.

Sin embargo, más peligrosas parecen sus propuestas vagas y respuestas ambiguas a algunos de los principales temas de discusión del país: la reforma de Salud aprobada durante el gobierno de Barack Obama, el sistema impositivo, la Educación y su eventual política de Defensa a nivel global.

Pese al rechazo que provoca en el establishment republicano, Trump empezó a ganar apoyos de importantes referentes, más preocupados por el ascenso del senador Cruz que por la improvisación y el discurso políticamente incorrecto del empresario.

“No sé a quién voy a apoyar, pero si es entre Trump y Cruz, Cruz es rígido y está demasiado a la derecha”. En las elecciones generales va a perder el noreste (del país); desde Maryland a Maine, perdido, de California a Washington, perdido”, sentenció en una reciente entrevista con la cadena de noticias conservadora Fox News el ex alcalde de Nueva York y referente de la doctrina de seguridad de tolerancia cero, Rudy Giulani.

“Donald Trump puede hacer lo que (el ex presidente) Ronald Reagan hizo”, agregó Giulani, citando al héroe moderno incuestionable del Partido Republicano y de su heterogéneo electorado. “Puede acercarse y ganar a los demócratas reagenianos. Puede convencer a los afroamericanos y, créanlo o no, a los latinos”.

Mientras medios y parte de la sociedad se indignaban con las intervenciones frente a las cámaras de Trump, Cruz, un senador de 45 años, de padre cubano y nacido en Canadá, recorrió el país, especialmente los estados más conservadores, y ganó suficiente apoyo popular para instalarse en las encuestas como el único candidato con chances de ganarle a Trump en las primeras primarias.

McCain lo llamó “un pájaro loco”, y cuando los micrófonos se apagan la cúpula partidaria sostiene que es el candidato más peligroso de la interna.

Ted Cruz, además de ser el candidato anti establishment y élites, también es la voz religiosa más conservadora de la interna republicana, dos herencias del movimiento popular y de extrema derecha Tea Party

Cruz dice que el cambio climático es una mentira, promete dar marcha atrás con la reforma de Salud de Obama, eliminar por completo el Departamento de Educación federal, reemplazar la agencia nacional de impuestos por una carga única para todos y ha participado de un congreso religioso organizado por un pastor radical que pide la pena de muerte para los homosexuales.

Además de ser el candidato anti establishment y élites, también es la voz religiosa más conservadora de la interna republicana, dos características que heredó del movimiento popular y de extrema derecha Tea Party.

Cruz lanzó su candidatura en la Universidad de Liberty en el estado de Virginia, la mayor universidad cristiana del mundo con 77.000 estudiantes y el mismo escenario en donde un año antes su padre y pastor protestante, Rafael Cruz, instruyó a un auditorio repleto de jóvenes: “Dios les está diciendo: ‘Voten a las personas virtuosas'”.

Alrededor del 60% del electorado republicano en Iowa se identifican como cristianos protestantes, mientras que el porcentaje ronda el 50% en la mitad de los primeros 22 estados que definen sus elecciones primarias antes del 5 de marzo.

Tradicionalmente para principio de marzo ya está claro quién ganará la candidatura de los dos principales partidos del país a mediados de año. Sin embargo, este año nada parece seguro para los republicanos.